La ventaja de los juegos retro es que requieren pocos recursos para que funcionen, lanzar un emulador para la Super Nintendo o la PS2 es algo que puede lograr sin problemas cualquier computadora moderna.
Hace poco me dio curiosidad de probar el famoso Unity y debo decir que ha sido una agradable sorpresa.
He seguido unos tutoriales que encontré en Internet y un curso en Coursera.
Al final he jugado la historia principal dos veces, la primera vez me fastidió mucho el que me interrumpieran el juego con las narrativas centrales para avanzar la trama.
La noche anterior estaba jugando Far Cry 5 cuando fui “marcado”, confundido por mi situación fui capturado y torturado con un sin fin de cinemáticas explicando que son malvados porque bla bla bla.